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؟Qué es el Islam?
 
pndice
؟Qué es el Islam?
Los Principios de la Fe
La Prلctica del Musulmلn
؟Qué sabe usted del Profeta?
؟Cuلles son las fuentes del Islam?
؟Qué sabe Ud. del Corلn?
Qué falsedades se sostienen sobre el Islam
Qué logros puede exhibir la cultura islلmica
Bibliografيa
 
El Islam es una actitud ante el mundo y ante el Creador, una disposiciَn del alma voluntariamente aceptada y una prلctica consecuente con ella. Es el camino de la salud, la paz y la salvaciَn. Es un modo de vida sustentado en una doctrina, una cosmovisiَn que abarca todos los temas e intereses humanos.

El término Islam proviene de la raيz لrabe slm que incluye las ideas de "paz" (silm, salلm) y "salvaciَn". Significa literalmente el estado de sometimiento a la voluntad divina y la paz que ese estado conlleva. Quien asي procede, el "sometido" a la Voluntad divina y a Sus Mandatos , es un muslim, musulmلn. Los musulmanes jamلs se designan a sي mismos con referencia al nombre del mensajero del Islam, Muhammad (Mahoma), por lo que no caben denominaciones tales como "mahometismo" o "mahometano".

Si bien se ha pasado a denominar "Islam" a la religiَn que aparece a principios del siglo VII en Arabia (610 d.C.9), por la revelaciَn (el Sagrado Corلn) que recibe el Profeta Muhammad, con él sean la Bendiciَn y la Paz, esta doctrina no se presenta a sي misma como algo exclusivo o novedoso, sino que es la culminaciَn del mismo mensaje divino comunicado en todas las épocas por una larga cadena de enviados y profetas, a quienes considera a su vez musulmanes y portavoces del Islam .

El Islam reconoce, pues, a los grandes Profetas del Antiguo Testamento, y a Jesْs, asي como a otros cuyo nombre no figura en las escrituras judeo-cristianas; y mلs aْn: habla de 124 mil Profetas enviados a todos los pueblos en distintas épocas.

"Diles (Muhammad): Creemos en Dios, en cuanto nos ha sido revelado, y en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las tribus; y en lo que fue concedido a Moisés y a Jesْs, y en lo que fue dado a los profetas por su Seٌor; no hacemos distinciones entre ninguno de ellos y seguiremos a ةl sometidos (musulmanes)"
Corلn, sura 2: versيculo 136

 
Los Principios de la Fe
 
 El Islam propone un pequeٌo nْmero de principios que, como las raيces de un لrbol, son capaces de sustentan todo el andamiaje de derivaciones que constituyen la cosmovisiَn islلmica. La fe en estos principios no se impone como dogma, se evidencia a la razَn.

Para el Islam cada individuo es responsable de sus creencias en cuanto ser portador de intelecto, por su capacidad de discernir la verdad del error, y no puede eximirse de ello invocando la prلctica de sus padres o ancestros, o la costumbre de la sociedad en la que vive.

La verdad, por otra parte, es una semilla ya plantada en la esencia humana por el Creador, y tal simiente reconoce el agua vivificadora de la Revelaciَn que la guيa en su crecimiento y desarrollo. Tal verdad se resume en el Islam, como prلctica y actitud de vida, y en el Tauhيd (la doctrina de la Unidad Divina) como fundamento doctrinario esencial.

Los principios del Islam en los que debe creer el musulmلn son sintéticamente los siguientes:

La Unidad divina (Tauhid)

La Profecيa

El mلs allل

 

La Unidad divina (Tauhيd)
Dios es uno عnico, y en su Unidad e Infinitud es inalcanzable por el intelecto humano. ةl, exaltado sea, no conoce origen ni principio, siendo el Principio de todas las cosas. No engendrَ ni fue engendrado. Es Absoluto, Autosuficiente y Autosubsistente por Sي Mismo, no dependiendo de nada.

"ةl es Dios, no hay dios sino ةl, el conocedor de lo oculto y de lo manifiesto, el Graciabيlisimo, el Misericordiosيsimo, el Pacيfico, el Firme, el Celador, el Poderoso, el Imponente, el Grandioso. ،Glorificado sea Dios por encima de lo que le atribuyen! ةl es Dios, el Creador [de la nada], el Creador [providente], el Formador. A ةl pertenecen los nombres mلs bellos y perfectos. Lo glorifica cuanto hay en los cielos y en la tierra, y El es Poderosيsimo, Sapientيsimo."
(59:22-24)

La unidad divina tiene importantes derivaciones que caen fuera del alcance de este pequeٌo artيculo, siendo la mلs importante de ellas la Justicia: Dios es Justo, porque la injusticia en El serيa imperfecciَn, y la fe en su Justicia es un importante apoyo para el hombre. La justicia divina implica la concesiَn de libertad y responsabilidad al hombre, la existencia de derechos y obligaciones, y el premio y el castigo.

La Profecيa
Dios creَ la humanidad y la guيa hacia su meta trascendente. Esta guيa se concreta a través de seres humanos elegidos por Dios, purificados y resguardados del mal, que comunican al hombre el verdadero conocimiento de lo Divino y de las leyes que mejor sirven a su bienestar y felicidad. Estos son los Profetas. 124.000 profetas y mensajeros divinos han sido enviados, a lo largo de la historia, a todos los pueblos y culturas.

El fruto de su misiَn son las Escrituras, los libros sagrados que perduran en manos de los hombres. No obstante el hombre, dotado de una naturaleza conflictiva, en donde luchan las pasiones y el intelecto, no ha cesado en todas las épocas de perseguir a los Profetas, de denigrar su memoria y de alterar las Escrituras, lo que ha hecho necesario la renovaciَn de los mensajes divinos y la restauraciَn de la verdad de época en época, como la tarea de un labriego que quita la cizaٌa de entre su cultivo y poda sus plantيos de brotes desviados e improductivos.

La Revelaciَn, el Mensaje divino, sigue la marcha de la evoluciَn de la humanidad y es al final de su desarrollo cuando aparece el Mensaje mلs completo y mلs adecuado para la época presente: El Sagrado Corلn, sيntesis de los mensajes divinos que le precedieron.

No obstante, los musulmanes creen en el origen divino del Pentateuco (Torل), de los Salmos de David y del Evangelio de Jesْs, asي como de otras escrituras ya no conservadas, con la salvedad de que reconocen en ellas alteraciones humanas, remitiéndose al Sagrado Corلn ante cualquier divergencia.

El mلs allل
La fe en el mلs allل implica la aceptaciَn de que este mundo que percibimos es sَlo una porciَn يnfima de la realidad (que tuvo un origen y que se dirige inevitablemente a su fin), de que hay mلs allل un plano trascendente hacia el que nos dirigimos inexorablemente y al que accedemos con la muerte. Este mundo es el mundo de la acciَn y de la prueba, el otro mundo es el mundo de la cuenta y la recompensa.

Cada individuo porta consigo el registro de sus acciones en este mundo, asي como el de sus creencias, y de ello deberل rendir cuentas en el Juicio Final que seguirل a la resurrecciَn de los muertos.

Todos estos principios de la fe islلmica estلn resumidos en el siguiente pasaje del Sagrado Corلn:

"El Mensajero cree en lo que le ha sido revelado por su Seٌor, y también los creyentes. Todos creen en Dios, en sus لngeles, en sus Escrituras y en sus Mensajeros."
(2:285)

 
La Prgctica del Musulmgn
 
 El musulmلn es quien vive segْn el Islam, es decir quien se ha sometido a la Voluntad divina expresada en la Revelaciَn y actْa segْn lo que ésta dispone.

En lo cotidiano, la condiciَn de musulmلn implica realizar una serie de actos obligatorios:
La oraciَn
El ayuno
La contribuciَn
La peregrinaciَn
El combate

La oraciَn
Se realiza cinco veces al dيa y es, como dijo el profeta, el pilar del modo de vida islلmico. A través de ella el musulmلn se dirige a su Seٌor sin intermediarios, desde cualquier lugar limpio y tranquilo, en momentos claves de su jornada; y esta incesante renovaciَn del vيnculo que lo une al Creador lo mantiene limpio, lo aleja del error, como dice el Generoso Corلn:

"Por cierto que la oraciَn preserva de la iniquidad y la obscenidad"
(29:45)

El ayuno
El ayuno obligatorio se realiza durante todo el mes de Ramadلn, noveno del calendario lunar islلmico. Consiste en la abstenciَn rigurosa de comida, bebida, tabaco y otras satisfacciones sensuales durante las horas de luz diurna. Esta prلctica, que siempre formَ parte de la enseٌanza divina ("Se os ha prescrito el ayuno como fue prescrito a quienes os precedieron...", 2:183), tiene enormes beneficios para el alma y el cuerpo. Educa al hombre en la paciencia y el sacrificio, equipara a ricos y pobres en el hambre y la sed y, sobre todo, apartando al alma de sus apetencias cotidianas y automلticas, la hace volverse hacia lo sublime y la vuelve humilde y agradecida.

La contribuciَn
O purificaciَn de la riqueza (zakلt), es un reconocimiento de que toda riqueza y provisiَn emana de Dios, y de que somos responsables ante ةl por el uso que hacemos de aquello que nos dio. La caridad purifica la riqueza y es para los pobres, los necesitados, y para las obras de bien y la causa de la fe. Se paga anualmente sobre el incremento de los bienes anuales o los beneficios netos, una vez deducidos las necesidades y los gastos necesarios.

La peregrinaciَn
Es para el musulmلn como un retorno al origen, una recreaciَn de la historia sagrada, una anticipaciَn del dيa del Juicio Final, un sacrificio en procura de la indulgencia divina. La historia de Adلn y Eva, de Abraham e Ismael, y del profeta Muhammad, con todos ellos sea la bendiciَn de Dios, viviَ momentos fundamentales en la sagrada ciudad de La Meca.

Hacia allي se dirige el creyente, al menos una vez en su vida, a buscar el significado ْltimo de su existencia y del género humano, y en procura del perdَn de Dios.

El combate
O esfuerzo por la Causa de Dios, es la defensa activa de la fe, de su modo de vida, y de la justicia que dispone. Este combate (yihلd) reviste dos aspectos el Yihad Interno y el Yihad Externo.

El Yihad Interno, tambien llamado Yihad al-Akbar (Esfuerzo Mayor), es el que uno libra en su interior para purificar su alma y llevar a la perfecciَn su realizaciَn personal, venciendo y controlando sus pasiones animales.

El Yihad Externo, también llamado Yihad al-Asgar (Esfuerzo Menor) sَlo es lيcito en legيtima defensa de estos valores fundamentales para el individuo y la comunidad.

Todo verdadero musulmلn es entonces un muyلhid, un combatiente, alguien que se esfuerza por el bien y la justicia, con la palabra o con los hechos, tanto en una sociedad como en la intimidad de su alma.

A estos pilares bلsicos de la conducta islلmica se suman muchos otros, pues el Islam propone una ética, una conducta integral y perfecta derivada del ejemplo de los Profetas, a la cual no escapan ni los actos mلs pequeٌos.

 
؟Qué sabe usted del Profeta?
 
Muhammad

El Profeta es anunciado en la Biblia y el Evangelio

 

Muhammad
Muhammad (Mahoma) Ibn Abdallah naciَ en la ciudad de La Meca el 570 d.C., en el clan mلs noble de la tribu que gobernaba dicha metrَpoli. Pese a pertenecer a la nobleza de los لrabes, su clan era pobre. Quedَ huérfano de padre antes de nacer y perdiَ a su madre cuando sَlo contaba cuatro aٌos, siendo a partir de entonces criado primero por su abuelo y luego por un tيo paterno.

La ciudad de La Meca gozaba desde antiguo de un privilegio especial en la atrasada penيnsula ءrabe. Era la sede de la Kabah, el primer templo al Dios عnico que la tradiciَn remonta a Adلn, y que fuera reedificado por Abraham e Ismael, su hijo (Sobre todos ellos la Paz).

No obstante, la pura tradiciَn monoteيsta de Abraham habيa sido oscurecida con el paso de los siglos y el templo de la Kabah se hallaba repleto de يdolos, a quienes rendيan culto las distintas tribus لrabes. Esto hacيa de La Meca una metrَpoli importante de la regiَn central de Arabia, el Hiyaz, por su carلcter religioso y sagrado antes que econَmico, (pues no poseيa riquezas), que la convertيan en paso obligado de las frecuentes caravanas comerciales que recorrيan la Penيnsula de Norte a Sur y viceversa, y en lugar de reuniَn y peregrinaciَn de los لrabes de toda Arabia.

Con excepciَn de Palestina y Siria (dominada por los cristianos bizantinos), y de las regiones del sur (Yemen, Arabia Feliz), Arabia era por entonces un territorio inculto y pobre, salpicado de ciudades-oasis independientes y recorrido por tribus nَmadas enemigas entre sي.

Excepto algunos asentamientos de لrabes judيos, en todo el Hiyaz predominaba la idolatrيa y una serie de costumbres bلrbaras sَlo atenuadas por el apego de los لrabes a la caballerosidad y la generosidad. La lengua escrita era casi inexistente, y sَlo se cultivaba la poesيa y su transmisiَn oral, ْnica forma artيstica.

En este ambiente de atraso surgiَ el Sello de los Profetas, y esto constituye uno de sus galardones mلs notables por la transformaciَn radical, realmente milagrosa, que operَ su prédica en esa sociedad, una de las mلs atrasadas e incultas de la época, convirtiéndola en el germen de la civilizaciَn mلs sorprendente de la historia.

Hasta los cuarenta aٌos, el futuro profeta viviَ en el seno de su comunidad sin someterse a sus bajezas, y era tal su honestidad y espيritu de justicia que fue llamado Al-Amيn, que significa el verيdico y leal, el digno de fe y confianza.

Se casَ con una mujer viuda de su propia tribu, de nombre Jadiya y tuvo varios hijos e hijas, de las cuales sَlo sobrevivieron estas ْltimas. Sus hijas no tuvieron descendencia, con excepciَn de la menor, Fلtima, la mلs amada por el Profeta.

Fلtima, sobre ella la Paz, se casَ con Alي ibn Abi Talib (primo del Mensajero de Dios), y tuvieron dos hijos: Al-Hasan y Al-Husain y dos hijas Zainab y Um Kulzْm, la Paz sea con todos ellos. Cabe destacar que Alي habيa sido criado como un hijo por el Profeta y que fue el primer hombre en creer en su misiَn y aceptar el Islam.

Fلtima, Alي, Al-Hasan y Al-Husein, constituyen la Gente de la Casa del Profeta (Ahlul-Bait), a quienes Dios purificَ especialmente y en los que depositَ la Sabidurيa y la Custodia del legado del Mensajero de Dios. El Profeta llamaba a sus nietos, Al-Hasan y Al-Husein, "mis hijos".

Cuando tenيa cuarenta aٌos, durante uno de los retiros que solيa realizar en las afueras de la ciudad de La Meca, recluido en una caverna, anhelante de la Verdad, recibiَ por primera vez la Revelaciَn divina y la funciَn profética.

A partir de ese momento su vida sufre un cambio total. Se dedica de lleno a la misiَn que le es encomendada, proclama en La Meca la Unicidad de Dios y exhorta a abandonar la idolatrيa. El, que no conocيa la lengua escrita ni mucho menos poseيa antecedentes literarios o poéticos, de la noche a la maٌana recita a sus conciudadanos versيculos bellيsimos en la mلs pura lengua لrabe, frases rebosantes de sabidurيa y ritmo que atraيan los corazones.

La oligarquيa Quraishita temiَ que la metrَpoli de los 300 يdolos se convirtiera en la ciudad de un solo y ْnico Dios, que proclamaba la igualdad esencial de todos los seres humanos, ahuyentando asي a los peregrinos que hacيan su riqueza y estableciendo un nuevo orden social. Persiguiَ encarnizadamente al Profeta y a sus pocos seguidores.

Los trece aٌos de prédica en La Meca estuvieron caracterizados por la persecuciَn y la injusticia, hasta que el Mensajero de Dios recibe la orden de emigrar a una ciudad distante 400 km. hacia el norte, Iazrib (luego llamada Medina), donde una reciente comunidad de musulmanes lo recibiَ con afecto, fundلndose allي el primer gobierno islلmico independiente.

Este acontecimiento crucial es conocido como la Hégira o emigraciَn, y es el punto de partida del calendario lunar islلmico, el aٌo 622 de la era cristiana.

En pocos aٌos, y luego de sortear con éxito diversos ataques y guerras con los idَlatras de La Meca, que llegaron a coaligarse con otras tribus para tratar de destruirlos, se firmَ un acuerdo de paz con los lيderes de Quraish.

En muy pocos aٌos el Islam se afirmَ en toda la Penيnsula Arabe, uniَ a las tribus dispersas bajo la bandera de la Unidad divina y la Causa de Dios, y finalmente,tras una agresiَn con la que los quraishitas quebraron el pacto, el Profeta avanzَ sobre La Meca y la tomَ sin derramamiento de sangre ni lucha. Purificَ ese territorio sagrado y destruyَ todos los يdolos del Templo de la Kabah, devolviendolo al estado en que se encontraba en época de sus ancestros Abraham e Ismael.

En el ْltimo aٌo de su misiَn, durante la peregrinaciَn llamada "de la Despedida" y al retornar de la misma, el Mensajero de Dios transmitiَ a su comunidad dos enseٌanzas finales para la preservaciَn del Islam. Dijo el Profeta:

"،Oh gentes! Dejo entre vosotros las dos cosas mلs preciosas: el Libro de Dios y la Descendencia de mi Casa (Ahlul-Bait). ،No las separéis hasta que os encontréis conmigo en la Fuente del Kauzar (en el Paraيso)"

Y, mلs adelante, ante un numeroso contingente de peregrinos musulmanes, el el lugar de ArabiallamadoGadir Jum:

"De quien yo sea su maulل (protector y maestro), éste, ‘Alي, es su maulل. ،Dios mيo! ،Sé amigo de sus amigos y enemigo de sus enemigos!"

designando de esta forma a su sucesor al frente de la Comunidad universal (Ummah) de los musulmanes.

Alي fue el sucesor del Profeta, y después de él Al-Hasan y Al-Husain, sus hijos y nietos del Mensajero de Dios, y posteriormente nueve descendientes de Al-Husain hasta completar Doce Imames (lيderes), el ْltimo de los cuales, es el Imam al-Mahdi, oculto para escapar de sus perseguidores y que saldrل de su larga ocultaciَn para restablecer la Verdad y la Justicia sobre la tierra, cuando cuente con el suficiente nْmero de seguidores de su justa causa.

El Profeta falleciَ en el 632 d.C, a los 63 aٌos, tras 23 de misiَn profética (13 en La Meca y 10 en Medina), y dejَ tras de sي, de lo que era una mirيada de grupos dispersos y antagَnicos, una Arabia unida bajo la bandera de la fe y la justicia. Una revoluciَn que no conoce de discriminaciones ni de razas, y que se expandiَ rلpidamente llevando justicia a los pueblos sometidos por Bizancio y Persia, paيses que fueron iluminadas posteriormente por la misma doctrina y la misma fe.

En menos de un siglo, el Islam se extendiَ desde Espaٌa hasta la India, cubriendo todo el Norte de Africa, el Centro Oriente y adentrلndose en la China. Pero su expansiَn no fue la que se conquista con la fuerza, sino la que persuade con el ejemplo, las ideas y la doctrina, la que crea civilizaciَn y cultura. Prueba de ello es que los pueblos adoptaron el Islam porque vieron en él una liberaciَn y son hasta hoy dيa musulmanes.

Muhammad, el Profeta del Islam, con él sean la bendiciَn y la paz es, a juicio de investigadores independientes, el hombre que mayor influencia tuvo en la historia. Y esto no es exagerado: hay en el mundo hoy 1200 millones de musulmanes distribuidos en los cinco continentes; el Islam es una fe viva y fuerte, en expansiَn en Africa, Europa y América, es una alternativa ideolَgica clara y profunda que se opone al materialismo y la opresiَn y que, como tal, ha cautivado y convencido en las dos ْltimas décadas a notables personalidades occidentales, intelectuales, cientيficos y filَsofos.

La fuerza del Islam no decrece, sino que por el contrario se la ve renacer con renovado vigor como en sus primeros siglos. Por ejemplo, hacia fines de este siglo XX, el Islam se ha convertido en la segunda religiَn de Francia, con mلs de cuatro millones de creyentes. ؟No permite todo ello considerar al Profeta la mلs grandiosa personalidad de la historia?.

El Profeta es anunciado en la Biblia y el Evangelio
La venida del Profeta del Islam, como Sello de la Profecيa y portador del Sagrado Corلn, como Mensaje definitivo a la humanidad, era conocida y fue anunciada por los grandes Profetas y Mensajeros que le precedieron.

Leemos en el Deuteronomio que Dios le dice a Moisés:

"Y Jehovل me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tْ; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablarل todo lo que yo le mandare. Mلs a cualquier que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta."
(Deut. 18:17-18).

Este importante pلrrafo habla de un Profeta suscitado entre los hermanos de los hijos de Israel, ؟y quienes son esos hermanos sino los hijos de Ismael, los لrabes?. Ademلs Dios le dice a Moisés que tal profeta serل como tْ. Como Moisés, sَlo puede interpretarse en el sentido de una similar jerarquيa, en cuanto Profeta, conductor del pueblo y promulgador de una ley. Ninguno de los profetas de Israel posteriores a Moisés cumpliَ estos requisitos (ademلs del hecho de que pertenecيan a Israel y no a sus hermanos), pues ninguno, por ejemplo, promulgَ una nueva ley. En cuanto a Jesْs, con él sea la Paz de Dios, pertenecيa a la casa de Israel por parte de su madre, y no tuvo por intenciَn cambiar la ley de Moisés, pues dijo:

"،No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir".
(Mateo, 5:17)

En cuanto al Profeta del Islam, cumpliَ no sَlo con los requisitos de esta profecيa sino que ademلs las similitudes con Moisés son asombrosas: Ambos fundaron una religiَn, dejaron una Escritura completa, condujeron a su pueblo como gobernantes, se casaron y formaron familia, emigraron con sus seguidores en busca de una tierra segura y conocieron en vida el triunfo de su causa. El versيculo del Deuteronomio dice ademلs que tal Profeta hablarل en Mi nombre.. Y vemos que cada capيtulo del Sagrado Corلn empieza con la fَrmula fundamental:

"En el Nombre de Dios, el Graciabilيsimo, el Misericordiosيsimo"

. ؟Quién cumpliَ sino esta profecيa?.

En el evangelio de Juan, capيtulo 14, Jesْs anuncia:

"Y yo rogaré al Padre y os darل un Parلclito para que esté con vosotros para siempre, el Espيritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir porque no le ve, ni le conoce…. Mas el Parلclito… él os enseٌarل todas las cosas y os recordarل todo lo que yo os he dicho… Pero cuando venga el Parلclito, a quien yo os enviaré del Padre, el espيritu de verdad, que procede del Padre, él darل testimonio acerca de mي. …Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Parلclito no vendrيa a vosotros… Y cuando él venga, darل al mundo evidencia convincente respecto al pecado, a la justicia y al juicio."
(Juan 14:16, 26; 15:26; 16:7)

؟Quién es este Parلclito que Jesْs anuncia en los momentos finales de su misiَn? ؟Quién vino después de suyo a establecer la justicia y a hablar la verdad sobre Jesْs sino Muhammad, el veraz , el muy alabado (Ahmad: el mلs alabado, que en griego se escribe Periclitos) en este mundo y en el otro, quién trajo una evidencia clara (el Corلn) sobre el pecado, la justicia y el juicio? ؟Puede decirse que Jesْs, con él sea la Paz, estaba anunciando simplemente al Espيritu Santo?.

 
؟Cugles son las fuentes del Islam?
 
El Islam tiene dos fuentes principales de las cuales deriva su doctrina y la legislaciَn con la cual se rige y que son, en orden de importancia:

El Sagrado Corلn, la Palabra divina revelada. Que fue compilada y preservada sin alteraciones hasta la actualidad en su lengua original. (1)

Las tradiciones (Hadiz) del Profeta y sus sucesores, los Imames de su descendencia por él designados. Esto se conoce como Sunnah que significa costumbre o tradiciَn.

Estas tradiciones estلn recopiladas en diversas obras y se cuentan por miles. Consisten en la palabra y/o actos del Profeta (dichos, consejos, actos, omisiones, etc.) que éste realizَ por sي mismo.

Los sabios del Islam, para la deducciَn de nuevas leyes que regulen las nuevas situaciones que se producen en el acontecer de los seres humanos en cada época, se valen de estas dos fuentes fundamentales y de otras dos :

El consenso de los sabios del pasado sobre la aplicaciَn de la ley divina en determinadas cuestiones; y por ْltimo,El intelecto, la razَn como elemento fundamental de la condiciَn humana.

La ley islلmica, por tanto, no es un corpus cerrado e inamovible, sino un conjunto dinلmico de principios y leyes fundamentales a partir de los cuales, en cada época , los sabios (valiéndose de su intelecto y el conocimiento de las fuentes) derivan las leyes prلcticas que el hombre y la sociedad necesitan.

El Islam ademلs reconoce como vلlidas y dignas de respeto las leyes reveladas a otros pueblos que poseen una escritura. Y en tal sentido la Gente del Libro (judيos, cristianos y otros) que viven en territorio islلmico pueden regirse por sus propias leyes en los asuntos que entre ellos se susciten, contando incluso con sus propios jueces y tribunales.

 
؟Qué sabe Ud. del Corgn?
 
El Sagrado Corلn (del لrabe qarل a, recitar, leer: La Recitaciَn) es la Revelaciَn divina que recibiَ el Profeta Muhammad procedente de Dios por mediaciَn del لngel de la revelaciَn: Gabriel.

El Libro divino es una realidad inagotable que se plasmَ en el corazَn del Profeta y lo modelَ desde el principio segْn su sabidurيa eterna. Posteriormente la Revelaciَn fue descendiendo gradualmente a lo largo de los 23 aٌos que durَ la misiَn profética, tal y como fue recogida en el texto del sagrado Corلn:

"(Descendiَ con él (el Corلn) el Espيritu Fiel (Gabriel), ( y lo depositَ) en tu corazَn para que seas uno de los amonestadores".
(26:193-194)

El Profeta tenيa un grupo de escribas-memorizadores que aprendيan de inmediato todo pasaje nuevo que él recibيa del Corلn y lo ponيan por escrito y guardaban en su mente. El Profeta indicaba el lugar que correspondيa a cada pasaje y controlaba todo el proceso de registro de la Revelaciَn.

A poco del fallecimiento del Profeta, entre el 632 y 634 d.C., se designَ una comisiَn encabezada por Zaid Ibn Zabit, uno de los escribas, que realizَ una compilaciَn integral del Libro divino. Posteriormente, entre el 644 y 655 d.C., una copia fiel se enviَ a cada rincَn del mundo islلmico para servir como original de toda ediciَn posterior. Esto ha preservado al Sagrado Corلn de toda adulteraciَn, y es el ْnico mensaje divino que se ha preservado يntegro y sin adulteraciones y que goza de este privilegio de autenticidad incuestionable.

El Sagrado Corلn estل escrito en un especial y hermoso estilo de prosa rimada (que no es prosa ni verso), y se encuentra dividido en 114 capيtulos o suras de extensiَn variable, que tienen entre 286 y 3 versيculos o aiat (aleyas).

Las suras estلn organizadas aproximadamente de mayor a menor, con excepciَn de la sura de la Apertura, que se ubica al principio del Corلn. Hay capيtulos revelados en la ciudad de La Meca y otros revelados en Medina. En general las suras de La Meca son mلs cortas y se ocupan de la admoniciَn al hombre, de la condena de la idolatrيa y del anuncio del Juicio Final. Las suras de Medina son mلs largas y contienen numerosas disposiciones legales, propias de un perيodo de la misiَn en que se instaurَ la primera comunidad islلmica completa.

El Sagrado Corلn no es un libro en el sentido usual del término. No tiene una hilaciَn del principio al fin como una obra de origen humano, sino que por el contrario cada parte es como una unidad en sي misma coherente con el todo. Se puede ingresar a él en cualquier sitio y, leyendo unos pocos versيculos, es como si Dios nos estuviera hablando directamente.

El Corلn contiene profecيas sobre hechos que posteriormente se verificaron. Anunciَ el triunfo y la gloria del Islam cuando los seguidores del Profeta eran sَlo un puٌado de hombres sin poder contra miles de idَlatras poderosos y opresores. Anunciَ también el triunfo en un plazo definido de los bizantinos sobre los persas después de un triunfo de estos ْltimos y cuando nada hacيa suponerlo. (Cfr. Corلn 30:2 a 4).

Ademلs el Sagrado Corلn contiene numerosas referencias a la naturaleza y la creaciَn, y encierra verdades de orden cientيfico que no se comprobaron sino siglos mلs tarde, como la creaciَn de toda vida del agua, el régimen de vientos y lluvias, las etapas del desarrollo embriolَgico humano, el origen del cosmos y los astros, la esfericidad de la tierra, las huellas dactiloscَpicas, etc.

 
؟Qué sabe Ud. del Corgn?
 
El Sagrado Corلn (del لrabe qarل a, recitar, leer: La Recitaciَn) es la Revelaciَn divina que recibiَ el Profeta Muhammad procedente de Dios por mediaciَn del لngel de la revelaciَn: Gabriel.

El Libro divino es una realidad inagotable que se plasmَ en el corazَn del Profeta y lo modelَ desde el principio segْn su sabidurيa eterna. Posteriormente la Revelaciَn fue descendiendo gradualmente a lo largo de los 23 aٌos que durَ la misiَn profética, tal y como fue recogida en el texto del sagrado Corلn:

"(Descendiَ con él (el Corلn) el Espيritu Fiel (Gabriel), ( y lo depositَ) en tu corazَn para que seas uno de los amonestadores".
(26:193-194)

El Profeta tenيa un grupo de escribas-memorizadores que aprendيan de inmediato todo pasaje nuevo que él recibيa del Corلn y lo ponيan por escrito y guardaban en su mente. El Profeta indicaba el lugar que correspondيa a cada pasaje y controlaba todo el proceso de registro de la Revelaciَn.

A poco del fallecimiento del Profeta, entre el 632 y 634 d.C., se designَ una comisiَn encabezada por Zaid Ibn Zabit, uno de los escribas, que realizَ una compilaciَn integral del Libro divino. Posteriormente, entre el 644 y 655 d.C., una copia fiel se enviَ a cada rincَn del mundo islلmico para servir como original de toda ediciَn posterior. Esto ha preservado al Sagrado Corلn de toda adulteraciَn, y es el ْnico mensaje divino que se ha preservado يntegro y sin adulteraciones y que goza de este privilegio de autenticidad incuestionable.

El Sagrado Corلn estل escrito en un especial y hermoso estilo de prosa rimada (que no es prosa ni verso), y se encuentra dividido en 114 capيtulos o suras de extensiَn variable, que tienen entre 286 y 3 versيculos o aiat (aleyas).

Las suras estلn organizadas aproximadamente de mayor a menor, con excepciَn de la sura de la Apertura, que se ubica al principio del Corلn. Hay capيtulos revelados en la ciudad de La Meca y otros revelados en Medina. En general las suras de La Meca son mلs cortas y se ocupan de la admoniciَn al hombre, de la condena de la idolatrيa y del anuncio del Juicio Final. Las suras de Medina son mلs largas y contienen numerosas disposiciones legales, propias de un perيodo de la misiَn en que se instaurَ la primera comunidad islلmica completa.

El Sagrado Corلn no es un libro en el sentido usual del término. No tiene una hilaciَn del principio al fin como una obra de origen humano, sino que por el contrario cada parte es como una unidad en sي misma coherente con el todo. Se puede ingresar a él en cualquier sitio y, leyendo unos pocos versيculos, es como si Dios nos estuviera hablando directamente.

El Corلn contiene profecيas sobre hechos que posteriormente se verificaron. Anunciَ el triunfo y la gloria del Islam cuando los seguidores del Profeta eran sَlo un puٌado de hombres sin poder contra miles de idَlatras poderosos y opresores. Anunciَ también el triunfo en un plazo definido de los bizantinos sobre los persas después de un triunfo de estos ْltimos y cuando nada hacيa suponerlo. (Cfr. Corلn 30:2 a 4).

Ademgs el Sagrado Corلn contiene numerosas referencias a la naturaleza y la creaciَn, y encierra verdades de orden cientيfico que no se comprobaron sino siglos mلs tarde, como la creaciَn de toda vida del agua, el régimen de vientos y lluvias, las etapas del desarrollo embriolَgico humano, el origen del cosmos y los astros, la esfericidad de la tierra, las huellas dactiloscَpicas, etc.

 
؟Qué falsedades se sostienen sobre el Islam?
 
La guerra y la violencia.

La situaciَn de la mujer

Intolerancia y fanatismo

La guerra y la violencia

Uno de los prejuicios mلs frecuentes en lo que concierne al Islam es la acusaciَn que se le hace de ser una religiَn guerrera y violenta y la de haberse expandido por la fuerza.

Alimentan esta postura la propaganda de los medios masivos de difusiَn con un tratamiento antojadizo de la situaciَn en las regiones islلmicas y sus conflictos y, en general, toda la educaciَn e informaciَn que sobre el Islam se transmite en occidente, empezando por los textos de historia de los colegios de enseٌanza media. El tema de la "guerra santa" es citado por muchos pero comprendido por muy pocos.

Digamos en primer lugar que el Islam compromete totalmente al individuo y a la sociedad por la Causa de Dios, que es la causa de la Justicia entre los hombres. Una de las obligaciones del musulmلn es "ordenar el bien y vedar el mal", y esto constituye un acto obligatorio de la fe islلmica. El musulmلn sabe que la verdadera piedad reside en una conducta comprometida con sus hermanos en la fe y sus congéneres, y en esto se guيa por el dicho del Profeta quien dijo:

"Ninguno de vosotros alcanzarل la fe (verdadera) hasta que ame para su hermano lo que ama para sي mismo".

Y dijo también:

"Quien comienza su dيa y no se interesa por los asuntos de los musulmanes, no es de los nuestros".

Bastan estas referencias para comprender que en el espيritu de la religiَn islلmica no se percibe esa dualidad (generalmente hipَcrita) entre el poder temporal y la esfera religiosa. El Islam es una unidad y ningْn asunto humano le es ajeno. En el Islam, la religiَn, la polيtica, la economيa o el gobierno de un estado no estلn separados, sino integrados en una misma unidad de acciَn y concepciَn.

El Islam prescribe entonces la lucha, principalmente en legيtima defensa ante la agresiَn externa que sufra el pueblo islلmico. La legيtima defensa (de su territorio, de sus bienes y recursos naturales, de su modo de vida, de su libertad y creencias) es un derecho inalienable de toda comunidad asي como de todo individuo. Tal lucha, en defensa de valores sagrados como la libertad, la fe y los bienes legيtimos, es para el Islam una lucha sagrada, es el Yihلd o combate por la Causa de Dios.

"Combatid por la Causa de Dios a quienes os combatan. Pero no os excedلis o provoquéis, porque Dios no Ama a los agresores".
(2:190)

"؟Qué os impide combatir por la Causa de Allah y la de los indefensos oprimidos (mustad’afيn): hombres, mujeres y niٌos que claman: "،Seٌor nuestro! ؟Sلcanos de esta ciudad de gente opresora, y concédenos de Tu parte un protector, y danos de Tu parte un socorredor!".
(4:75)

A lo largo de la historia, desde sus mismos inicios, el Islam se expandiَ por la persuaciَn y el valor del ejemplo, ejemplo de justicia y comprensiَn.

Bizancio y Persia atacaron al Islam en sus orيgenes, y éste respondiَ a sus agresiones con la fuerza de la fe pese a la inferioridad de recursos. Los musulmanes fueron recibidos como libertadores en esos extensos territorios del mundo antiguo.

؟Acaso si los musulmanes hubieran sido injustos hubiera perdurado la fe islلmica en esas regiones (el Cercano Oriente, Irلn) hasta hoy dيa, o en otras, como China, Africa, o el Sudeste Asiلtico?

O tomemos el ejemplo de las cruzadas, ؟no fueron acaso promovidas por occidente en aras de una pretendida causa religiosa, que era mلs bien hegemَnica, econَmica y polيtica?.

El Islam sostiene que la violencia es de dos tipos: aquella que es agresiَn, injusticia y opresiَn, y la que con justicia se opone a ellas.

Las sociedades humanas, y la humanidad en su conjunto, son como un cuerpo vivo sujeto a las condiciones dinلmicas del desarrollo, la enfermedad, etc. Cuando un organismo extraٌo penetra en el cuerpo humano, éste se defiende apelando a su sistema inmunolَgico, ataca al intruso y da cuenta de su presencia con fiebre y otros sيntomas. ؟A alguien se le ocurre pensar que esta violencia del cuerpo contra otros seres vivos que pueden alterar su equilibrio y llevarlo a la muerte, es injusta?. Desde luego que no.

De manera anلloga las sociedades deben defenderse de aquello que las socava y pretende destruirlas, llلmese corrupciَn o injusticia, violencia, iniquidad, mentira o engaٌo.

Islam significa paz, y las condiciones para la licitud de la guerra en la ley islلmica son muy precisas: debe existir el antecedente de una agresiَn o una amenaza cierta de ella que ponga en peligro a la comunidad islلmica. Jamلs los musulmanes fueron agresores, y las ocasionales injusticias de algunos hipَcritas y desviados no permiten generalizarlo al conjunto. La orden de Revelaciَn es preferir siempre la paz.

"Y si se inclinan hacia la paz, ،Inclيnate tْ también a ella!, y confيa en Dios".
(8:61).

"Si se apartaron de vosotros y (ya) no os combaten, y os ofrecen la paz, entonces Dios no os faculta para subyugarlos"
(4:90)

Mلs aْn, debemos al Islam la humanizaciَn de la guerra.

Catorce siglos antes de la Convenciَn de Ginebra (Protocolo de 1925) el Profeta sentَ el precedente y ordenَ el trato humanitario de los prisioneros, el respeto de las propiedades privadas del campo enemigo, la no agresiَn a personas no involucradas en el combate, el respeto de los acuerdos, etc., todo lo cual las avanzadas naciones occidentales no respetan (pese a los acuerdos que firmaron) ni siquiera hoy dيa.

Esta apretada reseٌa de la posiciَn del Islam ante la violencia y, sobre todo, el testimonio objetivo de la historia, muestran que el Islam y los musulmanes son en verdad los agredidos y no los agresores. Y asي seguirل siendo mientras haya musulmanes que mantengan en alto la bandera de la justicia, y proclamen la verdad.

"Sois (musulmanes) la mejor comunidad que jamلs se haya suscitado entre los hombres: Ordenلis el bien, prohibيs el mal y creéis en Dios".
(3:110)

La situaciَn de la mujer
El Islam enalteciَ a la mujer y la equiparَ al hombre, al punto que en el Sagrado Corلn recibe un trato igualitario con su pareja (es prلcticamente el ْnico libro sagrado que se dirige a la mujer como tal y la trata en pie de igualdad con el hombre). La mujer es valorada en la sociedad islلmica por su inteligencia y virtud.

Desde sus mismos orيgenes el Islam le otorgَ a la mujer derechos y privilegios que la mujer occidental, en la mayorيa de los paيses, sَlo obtuvo en este siglo, como el libre manejo de sus bienes, la capacidad de testar, el derecho al divorcio, la separaciَn de gananciales, el derecho a recibir un salario por tareas realizadas en su propio hogar, etc..,

La mujer es, para el Islam, un tesoro incalculable, un bien fundamental sobre el que se cimenta la familia, nْcleo de la sociedad. El Profeta destacَ enormemente el valor de la mujer como compaٌera del hombre, esposa y madre. Colocَ a la madre en una jerarquيa tres veces superior a la del padre, y dijo: "El Paraيso yace a los pies de las madres", y prometiَ la misma recompensa para quien crيe, sustente y eduque en el bien y la fe a una hija mujer.

Pese a esta realidad incuestionable, existe el prejuicio, debidamente alimentado y atizado por los medios masivos de difusiَn al servicio del imperialismo, de que la mujer es poco menos que esclava en la sociedad islلmica; y el blanco preferido de esta crيtica es el pudor de la mujer musulmana que cubre su cuerpo y no lo exhibe como en un escaparate.

Lo que en otra época, en una sociedad mلs sana, se hubiera valorado como un signo de virtud y nobleza, hoy, invirtiendo los valores, se denuncia como degradaciَn y humillaciَn. No olvidemos que la mujer musulmana hoy, como hace catorce siglos, se viste igual que lo hacيa Marيa, la madre de Jesْs, la paz sea con ambos, a quien cualquier mujer occidental cristiana dice venerar pero no imita.

La realidad que se esconde detrلs de esta situaciَn es muy otra. La mujer occidental moderna es un pobre ser esclavo de la moda y de un estereotipo femenino artificial. La mujer vale solamente por su cuerpo y su apariencia, poco importa su inteligencia. Y para cumplir con el "modelo" que la sociedad le impone muchas mujeres llevan la peor de las vidas, detrلs de dietas y trabajando sَlo para satisfacer sus necesidades de vestuario.

Este es el saldo deplorable de la pretendida liberaciَn femenina que, mلs que liberar a la mujer terminَ convirtiéndola en esclava de toda una forma de consumo. El gran logro del sistema capitalista y consumista que agobia a occidente es precisamente el haber incorporado de lleno a la mujer al لmbito del consumo y la producciَn. Medيtese sino unos breves instantes en todos los productos de esta sociedad que tienen como destinatario a un prototipo de mujer artificial, creado de la nada en las ْltimas décadas, y que sَlo ha alineado a la mujer de su esencia y sus verdaderos valores, convirtiéndola (igual que al hombre), en un ser infeliz insatisfecho y desequilibrado. (8)

Intolerancia y fanatismo
Hoy en dيa, la fe y la entrega por la causa de la verdad y la justicia parecen, para el hombre "postmoderno", algo del mلs remoto pasado, algo enterrado en libros de historia que hablan de mلrtires y santos, una condiciَn felizmente "superada"! por el ser humano.

No es extraٌo entonces que la cultura occidental, tan alejada ya de los valores sagrados y trascendentes, tan apartada de Dios, vea como "fanatismo" y "locura" toda entrega sincera por la fe, todo sacrificio en aras de la verdad. Un ser preocupado sَlo por sي mismo, por sus intereses inmediatos y materialistas, no puede comprender que otro hombre se sacrifique por un ideal de justicia, o que luche para liberar a sus hermanos de la opresiَn, o que someta a sus pasiones y no se entregue a las bajezas que degradan su condiciَn humana.

No existiَ ni existe cultura mلs justa y tolerante que el Islam. Prueba de ello es que aceptَ en su seno y protegiَ a los devotos de otras religiones, que prosperaron siempre bajo su gobierno.

Baste como ejemplo el caso de los judيos, que siempre vivieron tranquilos en territorio del Islam hasta hoy dيa (hay muchos judيos aْn hoy en paيses como Marruecos, Turquيa, Siria e Irلn); sin mencionar el perيodo de la Espaٌa musulmana, Al-Andalus, en que tuvieron un florecimiento notable de su filosofيa y estudios religiosos.

La cultura occidental es altamente discriminadora y no dejan de presentarse en ella, de tanto en tanto, serios brotes de racismo. "Negros, "judيos","moros", "extranjeros", "hispanos", etc. son objeto de la discriminaciَn. Es una cultura egoيsta en donde la tendencia es a separar y dividir, no hay hermandad ni una concepciَn universal del hombre.

En el Islam, en cambio, conviven todas las razas en pie de igualdad. Dijo el Profeta:

"Los musulmanes son hermanos entre sي"

y afirmَ también:

"Todos los hombres son iguales como los dientes del peine del tejedor; no hay diferencia entre el لrabe y el no-لrabe, entre el blanco y el negro, excepto por la piedad"

destacando que la ْnica nobleza es la espiritual.

A diferencia de otras religiones, el Islam acepta la salvaciَn de la gente del Libro que, al menos, crea en Dios y en el Dيa Final y obre el bien. Dice el Sagrado Corلn:

"Los creyentes, y los judيos, cristianos y sabeos, los que de ellos crean en Dios y en el Dيa Final y obren el bien, tendrلn una recompensa ante su Seٌor y no temerلn ni se atribularلn".
(2:62)

El Sagrado Corلn es perfectamente claro cuando establece que la fe no se impone por la fuerza, sino que se evidencia por sي misma a la razَn y el corazَn del hombre:

"No haya imposiciَn en cuanto a la religiَn, pues ya se ha evidenciado la verdad del error"
(2:256)

؟Tiene parangَn esta apertura universal cuando se la compara con pلginas sombrيas de la historia como la Inquisiciَn, el holocasto de los indيgenas americanos, la esclavizaciَn de los negros, la depredaciَn del imperialismo anglosajَn, o la usurpaciَn de Palestina por el sionismo?.

 
؟Qué logros puede exhibir la cultura islلmica?
 
La ciencia y el arte

Civilizaciَn y cultura

Un ejemplo: La Espaٌa musulmana y la América hispana

El renacimiento islلmico

La ciencia y el arte
A diferencia de las religiones, el Islam ha promovido siempre la ciencia y el conocimiento como el logro mلs propio de la condiciَn humana. Dijo el Profeta:

"Buscar el conocimiento es una obligaciَn de todo musulmلn y musulmana. ؟Acaso no ama Dios a los que anhelan el conocimiento?

y dijo también:

"Buscad el conocimiento por todas partes, hasta(viajando a) la China"

y estos son sَlo dos de los cientos de dichos proféticos que destacan el valor del conocimiento y la ciencia. En cuanto al Sagrado Corلn, incita al hombre por doquier a la reflexiَn, a ver los signos del Creador en la naturaleza meditando sobre su perfecciَn y maravilla.

"Di: ؟Acaso se equiparan los que saben con los que no saben?. No se persuaden sino los dotados de intelecto".
(39:9)

Esta postura frente al conocimiento ha hecho que la cultura islلmica se destacara por el cultivo de la ciencia. La ciencia islلmica brillaba cuando Europa estaba sumida en la mلs oscura ignorancia medieval. Y puede afirmarse que fue gracias al legado de la ciencia islلmica que occidente renaciَ a la luz. El لlgebra, la quيmica, la astronomيa, la medicina, la geografيa y otras disciplinas menores tuvieron avances impresionantes bajo el amparo de la cultura islلmica. Jamلs se planteَ en el Islam un enfrentamiento entre la ciencia y la fe, ،porque es la fuente misma de la fe (El Corلn) la que, precisamente, invita al conocimiento!.

El arte, que es como una prueba al alma de una cultura, da también testimonio de la grandeza del Islam. Las huellas de la belleza del Islam pueden encontrarse en todos los continentes, desde la Mezquita de Cَrdoba en Espaٌa al Mausoleo Taj Mahal de Agra en la India. Una arquitectura grandiosa y serena, y una artesanيa delicada y abstracta dan prueba de un profundo sentido espiritual de la estética, que se refleja, con sus rasgos caracterيsticos, en toda regiَn del amplio territorio islلmico. (2, 3 y 16)

Los frutos del Islam estلn a la vista, las palabras huelgan.

Civilizaciَn y cultura
Pese a haber surgido en el seno de un pueblo atrasado y sin antecedentes culturales, el Islam y su Escritura, el Sagrado Corلn, se convirtieron en el nْcleo vivo de una enorme civilizaciَn de influencia decisiva en el curso de la historia humana.

La culminaciَn del Mensaje divino en el Sagrado Corلn produjo una revoluciَn profunda en el pensamiento humano que perdura hasta nuestros dيas. Abriَ las mentes, educَ las almas, cultivَ el tesoro de los espيritus. Llevَ progreso y justicia a las regiones del mundo donde se estableciَ. Hermanَ a los pueblos bajo una divisa comْn que los trasciende a todos, uniéndolos en lo mلs elevado:

La ilaha illah lah
No hay mلs dios que Dios
el Uno y Unico;
sَlo El merece la adoraciَn del hombre,
y sَlo El es la Guيa y la Meta ْltima.

Los efectos de la civilizaciَn y la cultura islلmicas no se circunscribieron, como ya adelantamos, a su لmbito. Los progresos cientيficos y el particular enfoque ideolَgico y gnoseolَgico de los cientيficos y filَsofos musulmanes, como Avicena (980-1037), se esparciَ incluso por los paيses cristianos. No olvidemos que durante siglos la lengua لrabe era el idioma de la ciencia y la filosofيa, y que en los centros de educaciَn mلs importantes de Europa se seguيan los tratados de los sabios musulmanes en temas como medicina, matemلticas, filosofيa, astronomيa, geografيa, quيmica, etc. Y aunque los avances cientيficos hayan sido superados, ciertas ideas perduraron y florecieron fuera del Islam.

En cuanto a las particularidades del "ser islلmico", el carلcter distintivo del musulmلn, es inspirado sin lugar a dudas por la Revelaciَn, el Sagrado Corلn, y por el ejemplo siempre vivo del Profeta. La nobleza, la generosidad, el sacrificio, el realismo y el espيritu universal que no se encierra en particularidades, son caracteres distintivos del musulmلn hoy como ayer, en las grandes metrَpolis como entre las tribus nَmades. (2, 15 y 16)

Un ejemplo: La Espaٌa musulmana y la América hispana

Uno de los ejemplos quizل mلs cercanos de la fértil influencia del Islam en la cultura y la civilizaciَn la tenemos en Al-Andalus, la Espaٌa musulmana.

Durante ocho siglos (711-1492) el Islam gobernَ la Penيnsula Ibérica en lo que fue, incuestionablemente, el perيodo mلs fecundo que conociَ dicho territorio europeo. Los vestigios mلs evidentes de esa presencia islلmica en Espaٌa los encontramos en los monumentos arquitectَnicos dispersos por toda la naciَn, como la Alhambra de Granada, la Mezquita de Cَrdoba o la Giralda de Sevilla, para mencionar sَlo los mلs famosos.

Pero la influencia de este crisol de cultura no se limitَ al لmbito islلmico, pues aparte de grandes pensadores musulmanes como el filَsofo y médico Averroes (1126-1198), o el gran mيstico Ibn Arabi de Murcia (1165-1204), la floreciente cultura judيa de Sefarad (Espaٌa) vio nacer bajo el amparo del Islam a Musa ibn Maimun (Maimَnides, 1135-1204), el mلs grande filَsofo y teَlogo del judaيsmo, que escribiَ sus obras en lengua لrabe.

Como hispanoparlantes portamos, inconscientemente por lo general, una parte importante de esa cultura islلmica que fue reprimida por la fuerza en Espaٌa precisamente el aٌo en que se descubrيa América. Muchos de los hijos de Al-Andalus viajaron entonces al nuevo continente, y es asي que nuestra lengua y nuestra idiosincracia rebosan de detalles cuya filiaciَn no es difيcil remontar hasta las costumbres islلmicas, la mْsica, detalles de la arquitectura y de la indumentaria, para no mencionar los miles de términos لrabes que encontramos en el idioma castellano. (2,3,12,15 y 16).

El renacimiento islلmico
La gloria del Islam no es algo que pertenece al pasado. El Islam es como una sَlida planta que, habiendo dado muchos frutos, se debilitَ temporalmente en su fecundidad y fuerza. Su fuerza no es la fuerza de los hombres, ni de las ideologيas humanas, es la fuerza que dimana de Dios mismo a través de aquellos hombres que superan el continente limitado de su egoيsmo. En la medida en que los musulmanes se apartaron de sus principios, sus posibilidades decayeron, en tanto retornan a sus fuentes, sus posibilidades vuelven a renacer con renovados brيos.

Vistos los efectos nocivos que la hegemَnica ideologيa occidental provoca en el hombre y en sus valores, los musulmanes de esta época dirigen de nuevo sus miradas hacia sus orيgenes, las fuentes de su cultura. Y se descubren en posesiَn de un tesoro incalculable: una doctrina pura, una alternativa viable, una ideologيa abierta y universal que no encadena al espيritu humano.

Lo mلs notable, sin duda, de la segunda parte de este siglo, es el renacimiento del Islam que puede apreciarse en todos los rincones del mundo. El Islam atrae incluso a las mentes mلs esclarecidas de la época y progresa sorprendentemente en regiones insospechables. El Mensaje del Corلn saliَ victorioso de la lucha contra el comunismo, en lo ideolَgico y lo polيtico, y es de esperar que el capitalismo siga su misma suerte, para que reine en el mundo la enseٌanza de los Profetas.

Dice Dios en la ْltima Revelaciَn inspirada al Profeta Muhammad:

"Hoy os he perfeccionado vuestro din (fe, religiَn, modo de vida y doctrina), he completado Mi merced para con vosotros y Me complazco con el Islam como din".
(5:3)

 

* Bibliografia:

La siguiente es una bibliografيa orientativa disponible en espaٌol mediante la cual pueden profundizarse distintos aspectos del Islam, su doctrina, pensamiento y cultura. Los nْmeros entre corchetes que se insertan en el texto remiten a esta reseٌa bibliogrلfica para que el lector sepa donde obtener mayor informaciَn sobre ese tema.
Fuentes:
El Sagrado Corلn, traducciَn de Ahmed Abbud, Ed. Arلbigo-Argentina El Nilo, Buenos Aires 1980.
Pensamiento y doctrina:
Historia del pensamiento en el mundo islلmico, de Miguel Cruz Hernلndez. 2 vols. Alianza Editorial, Madrid 1981. Un panorama general de catorce siglos de creaciَn intelectual analizados por un prestigioso islamَlogo espaٌol.
La arquitectura del mundo islلmico, de George Michell, Alianza Editorial, Madrid 1985. Un exhaustivo trabajo que abarca las mلs diversas لreas de la vida social y espiritual: mezquitas, madrasas, palacios, fortalezas, etc.
Los fundamentos de la doctrina islلmica, de Sayyid Mujtaba Musavi Lari, Fundaciَn para la Propagaciَn de la Cultura Islلmica en el Mundo, Qum, 1992.
Introducciَn a la Filosofيa del Islam, de Beheshti y Bahonar. Ed. Alborada, Buenos Aires, 1988. Voluminoso compendio de doctrina y pensamiento islلmico en donde se tratan prلcticamente todos los temas.
La recopilaciَn de las virtudes, de Al-Naraqi. Ed. Mezquita At-Tauhيd, Buenos Aires, 1987. Tratado clلsico de ética islلmica.
El Islam en Occidente. Cَrdoba, capital del pensamiento unitario, de Roger Garaudy. Ed. Breogلn, Madrid 1987. Ensayo sobre la cultura islلmica y su propuesta siempre viva para el bienestar de la humanidad. El autor es un reconocido filَsofo francés convertido al Islam.
Los derechos de la mujer en el Islam, de Murteza Mutahhari. Organizaciَn de Propagaciَn Islلmica, Teherلn, 1986.
Historia:
La luz de la eternidad, de Ya’far Subhani. Ediciones Mezquita At-Tauhيd, Buenos Aires, 1989. Biografيa del Profeta Muhammad e historia de los orيgenes del Islam.
La Biblia, el Corلn y la Ciencia, de Maurice Bucaille, Arias Montano Editores, Madrid, 1991. En esta obra un médico francés analiza los datos cientيficos del Sagrado Corلn que no se contradicen con la ciencia moderna, a diferencia de lo que ocurre con la Biblia.
Muhammad en la Biblia, de Abdul Ahad Dawud, Ed. Al-Fayr, Buenos Aires, 1994. Prolijo estudio de un ex sacerdote catَlico sobre los anuncios del Profeta del Islam en el Antiguo y Nuevo Testamento.
La civilizaciَn hispano-لrabe, Titus Burckhardt, Alianza Editorial, Madrid, 1979. Este es un profundo y hermoso estudio de la importancia de la civilizaciَn de Al-Andalus, la Espaٌa musulmana, muy recomendable.
Huellas del Islam, Asيn Palacios. Espasa Calpe, 1941. Esta y otras obras del famoso sacerdote y arabista espaٌol (como La escatologيa musulmana en la Divina Comedia, Hiperiَn, Madrid, 1984); tienen interesantes referencias sobre la influencia del Islam en distintos campos: filosofيa, mيstica, literatura.
Polarizaciَn en torno del Carلcter de ‘Alي ibn Abi Talib, de Murteza Mutahhari. Ed. Al-Fayr, Buenos Aires, 1993. Estudio de la influencia del sucesor del Profeta en la comunidad islلmica.
Revistas
El Mensaje del Islam, N؛ 9, Buenos Aires, abril 1993.
El Mensaje del Islam, N؛ 10, Buenos Aires, diciembre 1993.
 
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